Hablemos de negocios
No son pocos los días en los que Carla y yo, desesperados por encontrar un trabajo en el que seamos felices, acabamos pensando en posibles futuros negocios con los que ganarnos el pan de aquí en adelante. La única condición que ponemos es que ese negocio sea algo original y que no ofrezca lo que podrías conseguir de normal en cualquier otro sitio. ¡Y se nos ocurren cientos de ideas! (ojo que esta última frase es literal) Puede que algún día os contemos muchas de ellas. El problema es que, aunque al principio nos vemos en un loft de Manhattan viviendo de esa idea, luego siempre acabamos priorizando los posibles inconvenientes (logísticos y, sobre todo, económicos) y nos venimos un poco abajo y toca recobrar moral. ¿Cómo? Pues echando un vistazo a negocios... digamos que bastante más raros que cualquiera que hayamos pensado, y que vaya si funcionan. Compartimos con vosotros algunos de ellos, para que aprendáis que cualquier idea que podáis tener es en sí una idea útil y seguro que ...