4 series que me han sorprendido

Ya sea por su originalidad, su temática o, simplemente, porque han llegado en un momento en que tenía grandes expectativas en cuanto a series de televisión, estas series me han sorprendido e impresionado hasta el punto de situarse en lo más alto de mi lista de favoritas. 

Os cuento mis impresiones y os enseño algunos tráilers, siempre en versión original, please! 


Good Behavior fue una gran sorpresa. No leí de qué iba, no quise saber nada y fue lo mejor que pude hacer: comenzar a verla sin tener ni idea. Ha sido todo un descubrimiento de serie y ahora no puedo esperar a que continúe, después de una primera temporada muy emocionante. 


Michelle Dockery hace que empatices con una mujer cuya primera impresión puede provocarte rechazo. Sus relaciones sociales, su rutina diaria, su vida sentimental... todo está fuera de lo establecido, incluso a veces fuera de lo permitido. Michelle es la gran razón por la que la serie funciona tan bien. 

Es un retrato de autodestrucción, sobre cómo afecta al resto de componentes de la vida destruida, pudiendo, en ocasiones, ser la razón de que esa vida se cruce con la de otra persona incluso más destructiva. 


Cuando supe que Tom Hardy protagonizaría una serie, tras haber visto su grandísima interpretación en Peaky Blinders, supe que tenía que verla. Me dio algo de miedo que haber tenido tanta atención mediática hubiera tenido un efecto negativo en la serie, que resultara ser una serie más, comercial y vacía. Pero, en mi opinión, no lo ha sido en absoluto. 

(Con este tráiler entenderéis por qué siempre recomiendo la versión original)

Taboo encierra magia, política, historia e incluso amor tras una fachada de mugre, sangre y oscuridad. Una serie tan oscura y sucia que hace que, en algunos momentos, se te revuelva el estómago, pero que en otros adores al protagonista. 

James Delaney es un personaje frío, calculador, sangriento, sin escrúpulos, que provocará tanto tu odio como tu simpatía hacia él. Ya hemos visto otras veces, en otras series, que podemos empatizar con un personaje despreciable, que podemos sentir simpatía por personajes que sólo causan dolor a su alrededor, que siembran el odio a su paso. Ahí está el misterio de Taboo: siempre hace que quieras ver el siguiente capítulo. 


Aunque no es una gran serie, no tiene una trama espectacular ni un encanto único, Imposters me ha enganchado. Será que me río muy a gusto cuando la veo, será que me sigue intrigando, será que me gustan los personajes... no sé qué será, pero me parece condenadamente divertida. 


Narra las aventuras de Ezra, Richard y Jules para encontrar a Maddie, o Alice, o Ava, o Cece, o Saffron... bien, dejémoslo en encontrar a la protagonista, que a su vez tiene un nuevo papel que interpretar. Las divertidísimas situaciones en las que se ven metidos y sus graciosísimos diálogos son la mejor parte. 

Todavía no ha terminado la primera temporada, así que mi opinión sobre la serie no es 100% segura y puede cambiar con su desarrollo, pero en general me parece una opción divertida para un rato agradable. 


Y llegamos a la mejor, a This is us. Una amiga me la recomendó y, aunque al principio no me llamaba demasiado la atención, decidí ver el primer capítulo. Tras acabar llorando más de lo que he llorado con ninguna película o serie en mi vida, decidí ver el resto. A día de hoy, una vez finalizada su primera temporada, he de confesar que me he emocionado (emocionarse de pañuelos, mocos, cara roja y de tener que pausar el capítulo por no poder seguir sin un pequeño respiro) con cada capítulo. ¡Con cada uno! ¡Por igual! Cada vez que he comenzado a ver uno he pensado que sería más light... ¡Nunca! ¡Todos son perfectos! ¡De una intensidad impresionante! Cuando menos lo esperas te tocan el corazón y te destrozan cualquier idea que te hayas hecho sobre cualquier situación.

Y me diréis "¿para qué voy a ver algo que te hace llorar?", y yo os explicaré que no es llorar de pena, es llorar de emoción, de ternura, de belleza. Si habéis visto American Beauty (y si no, por favor, hacedlo), conoceréis esa idea del exceso de belleza, de llorar porque algo es demasiado bello... no sé si me expreso bien. Es complicado de explicar, mejor os ponéis la película. Esta serie tiene belleza en cada instante, en cada mirada de un personaje a otro, en cada gesto, en cada palabra. 

(Vale, esto es serio, he visto el trailer y me he emocionado...)

Los personajes son únicos, preciosos, maravillosos. Cada uno de ellos te enamora, de una manera continua, sin que puedas evitarlo. Los quieres como si fueran tu propia familia. ¡Quieres que sean tu propia familia! Yo amo a Randall, uno de los personajes principales. Se ha convertido en mi personaje favorito de todos los tiempos, por encima del maldito Heisenberg o de Tommy Shelby. ¡Es perfecto! Y no me refiero a esa perfección estúpida con respecto a los cánones de belleza o de comportamiento, me refiero a que sus imperfecciones, sus errores, todo lo que está fuera del lugar supuestamente correcto, lo hace perfecto. Y eso ocurre con todo en esta serie. Cada situación, cada palabra, cada personaje. Es perfecta. Es real. Es vida.

Espero que deis una oportunidad a estas series, si no lo habéis hecho todavía, y que os sorprendan e impresionen tanto como a mí. Contadme vuestra opinión en los comentarios o en las redes sociales si os apetece un buen debate seriéfilo ^^ 

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