The Drawing Challenge - Semana 13

¡Hola, mis pequeños saltamontes!

La semana pasada os propuse que dibujáramos algo que quisiéramos, aquí os dejo mi dibujo. 

El post que se extiende a continuación posee un contenido 100% ñoño y azucaroso, tanto que recomendaría a personas diabéticas y altamente sensibles no leerlo, ya que puede provocar una cierta sensación de tristeza y no quiero ser responsable de una tarde de domingo con cajas de pañuelos y chocolate a raudales; recordad niños: comed sano. Quedáis avisados.

La verdad, en el momento en que leí el tema de esta semana una imagen golpeó mi cerebro como una pelota de béisbol descontrolada golpea una ventana de un viejo gruñón (se me ha ido un poco...). Supe que quería plasmar esa imagen en papel, pero no sabía cómo. No quería meter la pata; quería mostrar correctamente lo que yo siento cada vez que pienso en esa imagen. Hace tiempo que quería dibujar esto, pero nunca me había atrevido hasta ahora, gracias a este reto. Creo que ha quedado aceptable:


El tema de esta semana es Algo que echas de menos.

Me explico: Cuando era pequeña teníamos un perro llamado Manolo. Nosotros no lo tratábamos cómo si fuera una mascota, era uno más. Sé que eso lo dice todo el mundo, pero en este caso es verdad; de hecho pertenecía a la familia mucho antes de que yo lo hiciera, y cuando nací, nadie se podía acercar a mi cuna, ya que se arriesgaban a recibir un doloroso mordisco en la pierna. Para mí Manolo era mi hermano mayor (ya que soy hija única), alguien siempre dispuesto a ayudarme. Sé que suena a coña, pero en realidad es cómo me sentía. De hecho, hubo una vez que salvó a mi madre embarazada de mí de un grupo de gitanos que querían atracarla.
Era una perro extraordinario y vivió muchos años (dieciséis, para ser exactos, que son muchos para un perro), y por eso, desgraciadamente, enfermó; aún no sé muy bien de qué, era pequeña y no me enteré mucho de aquello, lo que sí recuerdo es verle cojear mucho y ver cómo no podía ni beber agua sin vomitar casi al instante. Fue horrible. Mis padres no podían soportar verlo sufrir de esa manera y, muy a su pesar y tras muchas operaciones inservibles, decidieron llevarlo al veterinario y acabar con ese infierno que llevaba mucho tiempo atormentándolo.

Esto tan sólo ha sido el contexto histórico (los que hayan estudiado historia me entenderán).

Como he dicho, el tema de esta semana es "algo que echas de menos", sin embargo acabo de decir que Manolo para mí era como una persona más, por lo que no es un algo, sino un alguien, ¿entonces?
Lo que hecho de menos, la imagen que me asaltó la mente cuando descubrí el tema de esta semana es cuando me levantaba de pequeña con cinco o seis años los sábados al amanecer y veía a través del cristal de la puerta del balcón a mi perro mirando la calle iluminado por los primeros rayos de sol del día. No me acercaba. No me movía. Solo lo observaba. De alguna manera eso me tranquilizaba. A día de hoy sigo soñando con que lo encuentro y retomamos el tiempo perdido y lo vuelvo a abrazar y acariciar como antes. Cuando me despierto es triste, pero me sirve para mantener su recuerdo.

¡¡¡OOOOOH, QUÉ BONITO!!! Mentiría si dijera que no he llorado mientras escribía este post, así que no voy a decir nada... mierda... En fin, se acabó lo que se daba, mis pequeños saltamontes. No os acostumbréis a este tipo de posts, a partir de ahora todo va a ser coña 100%, que para ñoños ya tenemos a Carla y Antonio. Jaja, ¡es broma jefa!

Bueno, como siempre podéis publicar vuestros dibujos a través de Facebook, Twitter e Instagram con el hashtag #tdc_semana13 o enviándolos a esta dirección.

¡Hasta pronto!

P.D. Lavaros los dientes después de leer esta azucarada : )

Comentarios

  1. Manolo era uno más de la familia y siempre estará en nuestros corazones :)

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